Pequeños cambios en nuestra dieta pueden hacer una gran diferencia

Pequeños cambios en nuestra dieta pueden hacer una gran diferencia

Sabemos que cambiar los hábitos puede ser difícil, sobre todo cuando hablamos de un cambio dietético, porque requieren cambios culturales. Sin embargo, es necesario un cambio de actitud para darle la vuelta a la dirección a la que vamos.

 

Las elecciones que se hacen con respecto a lo que comemos tienen un mayor potencial para la reducción de emisiones que el transporte, la construcción y la industria. Haciendo incluso cambios parciales en los menús podría significar un cambio significativo en la reducción de emisiones que impactan al planeta.

 

¿Tienes el poder de elegir lo que consumes?

Si la respuesta es “SÍ”, tienes razón en parte. Uno puede elegir sus propios alimentos, pero es la industria alimentaria y las corporaciones las que determinan cómo se produce, qué se almacena, se vende y se incluye en los menús. Pero si nosotros como consumidores tomamos conciencia sobre el impacto que tenemos en la demanda de los productos no sustentables las opciones que se ofertan en los restaurantes, supermercados y comedores cambiarían.     

Un componente clave de la reducción de emisiones es limitar la demanda. Lo que comemos tiene un enorme impacto ambiental. Los científicos estiman que la producción de alimentos causa el 35% de las emisiones de gases de efecto invernadero que calientan el planeta, siendo la carne responsable de más del doble de la contaminación de las frutas, los cereales y las verduras.

Comer menos carne es uno de los cambios más significativos que podemos hacer para frenar las emisiones de gases de efecto invernadero, ayudando a reducir la deforestación e incluso a disminuir el riesgo de que las enfermedades que causan las epidemias que pasan de los animales a los humanos, según el informe del IPCC.

El progreso requiere de un cambio integral, incluyendo factores socioculturales, el uso de la infraestructura, y la adopción de nuevas tecnologías. 

Si bien la carga no puede recaer en el consumidor final quien es el que toma la decisión sobre alimentos que consume, se tienen que reconocer que las repercusiones de nuestras elecciones pueden afectar directamente a los productores, los minoristas, los restaurantes, los lugares de trabajo y finalmente sobre las medidas legislativas que el gobierno implemente sobre la industria alimentaria. El progreso requiere de un cambio integral, incluyendo factores socioculturales, el uso de la infraestructura, y la adopción de nuevas tecnologías. 

¿Cómo se vería impactado nuestro planeta si nos tomamos un momento antes de consumir por conveniencia?

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